Como ya habréis descubierto por mi nombre, Mr. Frugal, mi filosofía de vida actual está muy ligada a la frugalidad, aunque suelo aplicarlo a muchos ámbitos de mi vida y no sólo al dinero. Aquí trataré de explicar que entiendo qué es la frugalidad, cómo y por qué la he adoptado y qué aspectos de mi vida ha mejorado. Es decir, que es para mi ser frugal como estilo de vida.

Primero hay que explicar qué es la frugalidad. Si nos fijamos en la Real Academia de la Lengua Española, ésta define la frugalidad como: templanza, parquedad en la comida y la bebida. La verdad es que como definición es útil pero desde mi punto de vista se queda muy corto.

La frugalidad también ha sido definida como la cualidad de ser ahorradores o prudentes a la hora de consumir recursos, como el tiempo o el dinero, tratando de evitar el gasto innecesario y las extravagancias. Esta definición creo que es mucho más completa que la anterior. Ya no es sólo para comida y bebida, sino que se puede aplicar a todas las facetas de la vida. Si vivimos usando esta definición, cada vez que tratamos de consumir algo deberíamos preguntarnos si lo necesitamos y si merece la pena la inversión en el recurso. Desde luego, solo por el hecho de evitarnos comprar cosas que no necesitamos ya es un avance.

Frugalidad también puede definirse como la tendencia de adquirir bienes y servicios con moderación, además de usar los recursos ya adquiridos de manera inteligente para alcanzar un objetivo a largo plazo. Esta definición la he incluido porque contiene dos conceptos que para mí la hacen muy atractiva. El primero es el hecho de usar recursos ya adquiridos en vez de obtenerlos de nuevo, ayudando a reducir recursos y obteniendo más valor por tu dinero. El segundo concepto es el hecho del objetivo a largo plazo. Para mí es muy importante saber siempre cuál es el objetivo a largo plazo en todo aquello que hago. Como suelo decir, me gustaría que mi yo del futuro viera con orgullo y cariño a mi yo del pasado.

Con toda la información, creo que ya sabréis cómo será mi definición de frugalidad: la frugalidad es la cualidad de ser ahorradores y prudentes a la hora de consumir recursos, evitando los gastos innecesarios y tratando de reutilizar y optimizar los recursos ya adquiridos para alcanzar nuestros objetivos a largo plazo. Como véis, es una combinación de las anteriores.

Para mí es importante saber qué queremos lograr y ser a largo plazo, ya que sobre ello intentaremos pivotar el resto de decisiones. Tener objetivos y sueños a largo plazo hará mucho más sencillo decir no a ciertas cosas (o por lo menos a mí me ayuda).

También es bueno notar que cuando me refiero a recursos, también me refiero a mi propio tiempo. Respetar tu tiempo hará que te respetes más a ti mismo y que seas consciente del coste de decir que sí. También te ayuda a retrasar gratificaciones, con lo que puedes estar más tiempo haciendo aquello que te has planteado hacer que perdiendo el tiempo (aunque no hay que olvidar que perder el tiempo es saludable).

Otro aspecto importante es el de optimizar. Muchas veces vivimos en piloto automático y no nos damos cuenta que ciertas cosas que damos por sentadas no son nada óptimas. Para ello, es bueno dedicar cierto tiempo a analizar tu vida y ver si hay alguna faceta en la que puedas optimizar tus recursos para sacar más provecho. El gasto más típico es el de viajar al trabajo. Quizás no sea tan buena idea como crees ir al trabajo en coche todos los días.

Espero que esto resuelva la duda de qué es para mí la frugalidad. Ahora vamos al siguiente punto, cómo y por qué adopté la frugalidad.

Éste punto tiene trampa, ya que es complicado dar una respuesta específica. En mi caso siempre he sido de gastar poco. Seguramente sea porque en mi familia se valoraba mucho el dinero y gastarlo hacía sentirme mal. También es cierto que, cuando he comprado cosas materiales por impulso, he terminado arrepintiéndome cada vez que las veía porque nunca las he usado. Por lo que en mi caso ser frugal era algo que ya hacía de manera inconsciente. Sin embargo conforme fui madurando me di dando cuenta que para mi lo importante no era tener más, sino disponer de tiempo para hacer lo que me gustaba. Para alcanzar esta revelación me ayudó tener una temporada de trabajo asfixiante que solo estaba en casa para dormir. En los breves ratos que estaba con la gente que me importaba, tenía unos fuertes dolores de cabeza que me impedían disfrutar de su compañía.

Afortunadamente he escapado de ese trabajo, aunque involucró cambiarme de país. Los meses que siguieron no fueron nada fáciles por temas personales. Durante ese tiempo cayeron de nuevo en mis manos libros que había empezado en la juventud y que hacían que te plantearas preguntas interesantes. Esta vez los terminé (un problema recurrente de mi yo pasado, no terminar de leer los libros que deberías) y empecé a cambiar cosas.

Todo esto se vio acelerado gracias a un empujón del sitio más inesperado. Un compañero mío de trabajo que tengo en alta estima me recomendó un blog que me abrió los ojos. Seguramente vosotros lo conozcáis también, se llama Mr Money Mustache. No hace falta decir que me leí el blog entero de principio a fin en un par de días ya que tiene ideas que me interesaban mucho. Sobre todo me fascinó su manera de acercarse a la vida, la frugalidad, que jamás había conocido. Cuando lo leí me pareció que todas las piezas empezaban a encajar. Lo importante para mí de esta vida no es que tus vecinos te tengan envidia por el cochazo que tienes. O que puedas fardar de tener un pisazo en la playa. Para mí lo importante es tener opciones, invertir mi tiempo en aquello que me haga feliz y me haga sentirme vivo.

Desde entonces ha pasado un tiempo y he seguido leyendo y descubriendo muchas cosas que han mejorado mi vida notablemente gracias a la frugalidad. Como ya me he extendido demasiado, solo voy a dar unas pinceladas que iré matizando en futuros posts. He mejorado mi relación con el dinero, mi salud, mi trabajo y mis relaciones personales.

La frugalidad como estilo de vida ha mejorado considerablemente mi vida, y también puede mejorar la tuya. Únete a la frugalidad.