Hay pocas bebidas que evoquen en Mr Frugal una sensación tan reconfortante y energizante como un buen café. Muchos de mis mejores recuerdos surgen alrededor de una taza llena de ese líquido oscuro, ligeramente mejorado con un toque de leche entera. Cuando bebo un trago de café, me acuerdo de las charlas y risas con mis amigos, la sobremesa de los domingos con mi familia, citas con Miss Paleo…

Una bebida tan incrustada en mi vida como ésta se merece un análisis exhaustivo para saber cuál es el mejor método para hacer café. No sólo nos vamos a fijar en el precio por taza, sino también la calidad y la comodidad. Para ello voy a contar con mi paladar, muy entrenado en estas cosas, mis experiencias y en las diferencias entre cada método. También quiero profundizar en todo el proceso: desde que se recogen los granos de café hasta que llegan a casa, así como las diferencias entre el café normal y el descafeinado y por qué hay que evitar el café torrefacto.

Recolección del café y tostado

Empezamos por lo básico, que es recolectar los frutos maduros del árbol. Luego, se quitan las capas que lo recubren hasta quedarnos con el grano, el cual se tuesta. Conforme el grano se va tostando, se va volviendo más oscuro y su sabor más amargo. Esta etapa es la más crítica para el sabor del café, ya que un mal tostado estropea el grano y un buen tostado realza y potencia el sabor y los aromas.

En general no hay un punto de tostado óptimo, sino que en función de si queremos un café más amargo o uno más suave, se deberá tostar más o menos. Suele variar en función de las marcas, el país al que se destina o la intensidad con la que quiera venderse. Hay dos tipos de tostados diferentes: el tostado natural y el torrefacto.

En el tostado natural el grano se tuesta crudo, sin añadidos, por lo que tenemos un sabor mucho más auténtico del café. En el tostado torrefacto se tuesta el grano con azúcar, lo cual hace que el café resultante tenga mejor color, un sabor más potente y más cuerpo. Sin embargo, se pierde el aroma y sabor del café, ya que se sustituye por el azúcar tostado.

El café torrefacto se popularizó en España porque permitía abaratar costes y se conservaba mejor. Afortunadamente, ahora disponemos de sistemas de conservación mucho mejores y esta técnica ya no es necesaria. El motivo por el que sigue haciendo es porque un gran número de consumidores acostumbrados a ese sabor lo prefiere. Personalmente, prefiero evitar el café torrefacto, aunque es complicado en bares españoles.

¿Granos enteros o molidos? Una gran pregunta

Tras el tostado, los granos se venden enteros o molidos. Por lo general es mejor comprarlos enteros y molerlos antes de consumirlos, ya que así el sabor y el aroma se conserva mucho mejor. También tiene la ventaja de que puedes ir variando el grosor del molido para adaptarlo a tu tipo de cafetera. Sin embargo el café ya molido es infinitamente más cómodo y sencillo, además de no requerir comprarte un molinillo de café adrede. Si te gusta prepararte un café a primera hora, tus vecinos agradecerán que te compres café molido. Si no puedes vivir sin café recién molido a primera hora y te preocupan los vecinos, siempre puedes tener un molinillo manual.

Desde mi punto de vista es una elección personal. Al ritmo que bebo café, rara vez tengo que tirar café molido. Lo que tengo sumamente claro, es que para el café de diario los cafés convencionales a precios razonables son la mejor opción. No necesitas café de grano de la tienda pija de barrio a precios exorbitados para tu taza del desayuno, ya sabes, porque vas a trabajar duro y te mereces una recompensa. Evita caer en la trampa del síndrome de la exageración de los detalles nimios, no te mejora tu vida. Si quieres saber más sobre este síndrome, no dudes en visitar el blog de Mr. Money Moustache. Enlace añadido en referencias al final de la página.

¿Como se hace el café descafeinado?¿Afecta el sabor? Otra gran pregunta

Creo que también es necesario hablar sobre el café descafeinado. Me encanta el café y me encanta dormir. Así que entre las doce de la mañana hasta el café de después de comer, solo bebo descafeinado. Si sigo tomando café normal duermo mal y el día siguiente es peor, mucho peor. Por si alguien se lo pregunta, entre la hora de despertarme y antes de las 12 bebo café normal y tras el café de comer evito su consumo.

He considerado importante hablar del café descafeinado porque hay muchos mitos alrededor de cómo se crea. Mucha gente cree que se hace con químicos, que el sabor se ve afectado y que puedes beberlo a cualquier hora del día porque no tiene cafeína. Vamos a ver cuál de ellos es cierto.

El proceso de descafeinado ocurre antes que el tostado y hay tres modos de hacerlo. El primero es el más natural, ya que se basa en que la cafeína es soluble en agua, con lo cual se remojan los granos en agua hasta eliminar una gran parte de la cafeína. Luego se secan los granos y se tuestan. El segundo método sí utiliza químicos para disolver la cafeína. Los granos se sumergen en agua para que se vuelvan más porosos y el químico pueda eliminar mejor la cafeína. El tercero utiliza dióxido de carbono en altas presiones.

Todos tienen sus ventajas e inconvenientes. El más común es el tratamiento químico, ya que es el mejor en términos de eficiencia y coste. Este método tiene el problema de dejar en el grano de café trazas minúsculas de químicos, que podrían alterar el sabor. Para los granos de alta calidad se utiliza el tercer método, ya que es el más eficiente y mantiene mejor las cualidades del grano. Es importante tener en cuenta que ninguno de los métodos es capaz de eliminar la cafeína al 100% y que, a efectos prácticos, el sabor no se ve afectado.

Tipos de hacer café

¡Al fin! Parecía que no llegaría nunca y Mr Frugal seguiría contando cosas sobre el café. Ahora veremos métodos diferentes de prepararse una taza de café (que yo haya probado), detallaremos su coste real y la calidad resultante. Por ello vamos a empezar por el peor con diferencia: el café soluble.

Café soluble

El café soluble es en realidad café ya preparado, al cual se le ha aplicado un proceso de deshidratación hasta obtener pequeños cristales. Al poner agua hervida al café soluble, lo que hacemos es re-hidratar esos cristales para volver a tener el café original. La teoría nos dice que si el café original es bueno, el resultante también debería serlo. Debo de ser bastante desafortunado, ya que nunca he encontrado un café soluble bueno, solo aceptable.

La gran ventaja del café soluble es que sólo necesitas hervir agua para tener tu taza. Con un hervidor de agua, es un sistema muy limpio, práctico y cómodo. El precio por taza suele ser bajo. Basándome en un tarro genérico de unas 100 tazas a 2 euros, tenemos un coste de 2 céntimos por taza. En resumen:

Calidad: 0

Comodidad: 10

Coste por taza: 2 céntimos.

Café de filtro/americana

En este método utilizamos café molido que se deposita en una especie de cucurucho, al cual se le añade agua muy caliente. La fuerza de la gravedad hace el resto. En este método hay dos variantes, el manual o el automático.

Lo único que tienen en común las dos variantes es el precio por taza, que al utilizar café tradicional es muy bajo. Sin embargo tienes que comprar filtros, que se desechan tras cada uso. Suelen utilizarse unos 8-12 gramos de café por taza. Teniendo en cuenta que por 6 euros el kilo podemos encontrar café muy bueno, tiene un coste por taza entre 5-7 céntimos

Con el método manual obtienes un café de una muy buena calidad, pero es un proceso bastante laborioso y requiere su tiempo. En el automático simplemente rellenas los diferentes compartimentos con el agua y el café y la máquina se encarga de todo. Suelen tener una resistencia debajo de donde se almacena el café para que se mantenga siempre caliente. Desgraciadamente si se pasa mucho rato en la jarra adquiere cierto gusto a recalentado bastante desagradable.

Resumen para el café de filtro automático:

Calidad: 2 (difícil ser peor que el soluble)

Comodidad: 6

Coste por taza: 5-7 céntimos

Resumen para el café de filtro manual:

Calidad: 6

Comodidad: 2

Coste por taza: 5-7 céntimos

Cafetera italiana

Este es uno de mis métodos favoritos de hacer café. También conocido como “moka pot”. El resultado que se obtiene es un café de buena calidad aunque no tan bueno como un espresso, ya que no obtiene una presión tan alta. A parte de la inversión inicial, no es necesario nada más. El mayor inconveniente que tiene es que hay que poner la cafetera al fuego y apagarla una vez el café está hecho (también hay versiones eléctricas a precios exorbitados). No es un gran problema utilizar el fuego ya que cuando el café está hecho hace un ruido muy característico. En teoría se suelen utilizar unos 5 gramos de café por taza, por lo que tiene un coste de 3 céntimos por taza.

En resumen:

Calidad: 6

Comodidad: 6

Coste por taza: 3 céntimos.

Cafetera espresso

Mi otro método preferido para hacer café. Similar a las máquinas de café de los bares con la comodidad de poderse hacer en casa. El agua alcanza mayor presión, lo cual resulta en un café con mejor sabor y aroma, ideal para hacer un espresso. En mi caso prefiero las manuales. Las automáticas tienden a requerir un mantenimiento mucho mayor, tienen más partes que se estropean y su coste inicial es muy elevado, por lo que no son nada frugales. Cada taza suele requerir de unos 8 gramos de café. Si bien es cierto que el café espresso molido suele ser más caro. En mi caso compro el Marcilla que está a unos 12 euros el kilo, lo cual nos da un total de 9,5 céntimos por taza. De este método cabe destacar que el coste inicial es más elevado que los anteriores, porque una cafetera espresso nueva decente suele rondar los 100 euros.

En resumen:

Calidad: 8

Comodidad: 8

Coste por taza: 9,5 céntimos.

Cafetera de cápsulas nespresso

El café más de moda últimamente. Algunos lo atribuyen al sabor, otros a la comodidad. Yo lo atribuyo a un buen márketing con un grandísimo George Clooney. Sería mi opción preferida si no fuera por su coste por taza, muy elevado. He probado otras cápsulas que no fueran nespresso pero la calidad se resiente bastante. Otro de los grandes problemas para mí es que todas las cápsulas nespresso me saben prácticamente igual. Quizás sea mi paladar que está atrofiado. La gran ventaja es que es muy cómodo y limpio, ideal para empresas que no dan café gratis a sus empleados con lo cual te puedes llevar las cápsulas que prefieras.

En resumen:

Calidad: 7

Comodidad: 9

Coste por taza: 35 céntimos.

Resumen general

Tras todos los datos anteriores es hora de dar mi veredicto. Quiero recordar que es mi opinión personal, que no tiene porqué representar la realidad de cada uno de nosotros. Para mí el mejor café de diario es el suministrado por la cafetera italiana con un grano bueno sin pretensiones. Se prepara en escasos minutos y mientras se calienta se va preparando el resto del desayuno.

Para el fin de semana u ocasiones especiales utilizo o bien café espresso, o bien cafetera italiana con un grano algo mejor. Si quieres ser frugal, huye de las cafeteras de cápsulas monodosis, no valen su precio.

Veamos ahora el coste que tiene tomarse como café de diario una cápsula monodosis en vez de mi propuesta, considerando sólo una taza al día

  • Entre semana: (35-3)*5 = 1,6 euros
  • Fin semana:  (35-9)*2 = 0.52 euros
  • Semanal: 2,10 euros

Al cabo de diez años, usar tu cápsula monodosis en vez de la alternativa de Mr. frugal te costará unos 1.100 euros. Sin tener en cuenta la posible revalorización del dinero si se invierte. No parece mucho dinero, pero si tenemos en cuenta que difícilmente me tomo sólo una taza al día al final suma bastante, por algo que no mejora mi vida significativamente.

REFERENCIAS:

Síndrome de la exageración de los detalles nimios: http://www.mrmoneymustache.com/2012/12/26/cure-yourself-of-tiny-details-exaggeration-syndrome/

Métodos para café descafeinado: https://www.dorigencoffee.es/2015/07/01/que-se-le-hace-al-cafe-para-descafeinarlo/