Imaginemos por un momento que un amigo, con toda la buena intención del mundo, nos dice:

-Oye, podríamos hacer mañana una excursión por la montaña. Hay una rutilla senderista que me encantaría hacer contigo.

Suena como un buen plan, ¿verdad? Aire libre, sol, ejercicio físico, buena compañía y risas aseguradas. Todo bien hasta que esa misma persona nos comenta:

-Nos llevamos unos bocatas de tortilla y solucionado.

Y entonces caes en la cuenta de que ese sencillo plan que antes hacías, como era el prepararte un buen bocata envuelto en servilletas y papel de aluminio, ya no es posible. ¿Y qué hacer entonces? ¿Dejar de hacer excursiones solamente porque no comes pan o ya no envuelves los alimentos en papel de plata? Suena ridículo, ¿no? Pues así es como me sentía yo cada vez que planeaba pasar un día de excursión por el campo o a un parque de la ciudad. No paraba de darle más y más vueltas, pues no quería complicarme la existencia pero tampoco dejar de ser fiel a mis principios.

Al final, tras mucho pensar y alguna que otra excursión que me ha proporcionado experiencia y nuevas ideas, he elaborado la siguiente lista:

  • Tuppers. Si no puedes comerte la tortilla en bocadillo, puedes probar a llevarla en un tupper. Si bien es cierto que la tortilla en bocadillo llena más que simplemente la tortilla, siempre se puede acompañar con unas cuantas verduras. O puedes preparar una buena tortilla de “insertar aquí tus ingredientes favoritos”. En casa, es un clásico la tortilla de calabacín. Está realmente buena, aunque se deshace más que la clásica de patata.
  • Ensaladas. La última vez que me fui a pasar el día de excursión, preparé una ensalada César paleo-adaptada. Freí el bacon, cociné el pollo a la plancha, preparé las lechugas bien cortaditas, no añadí los crujientes de pan y la salsa se convirtió en una buena vinagreta con hierbas variadas (tomillo, orégano, albahaca…). No se puede llamar “ensalada César” per se, pero siempre se pueden adaptar las recetas a nuestras necesidades. Otra opción es ensaladas de aguacate y huevo duro, de brócoli y bacon con salsa de mostaza… Lo principal a tener en cuenta es que no se pueden calentar en el microondas y que hay que tener cuidado con las salsas que lleven huevo, como la mayonesa.También es conveniente que lleven algo de proteína para ayudarnos a sobrellevar mejor el día.
  • Latas. Una lata de sardinas, atún, anchoas, mejillones… es un buen complemento a cualquiera de las opciones anteriores. No ocupan, pesan poco y son una buena fuente de proteína.
  • Fruta. La fruta tiene la ventaja de que se puede utilizar como snack cuando estamos cansados y nos entra un poco de hambre, o bien como postre. Es saludable y, a no ser quieras llevar piña, melón o similares, basta con llevarla en un papel encerado para protegerla. En caso de que requiera cortarse previamente, mi recomendación sería llevarla en tupper.
  • Frutos secos. Un puñado de frutos secos nos puede proporcionar la energía necesaria para llevar a buen término nuestra excursión por la montaña.
  • Chocolate negro. Esta opción no es válida cuando hace calor, pero es una muy buena idea para excursiones de invierno ya que el chocolate nos da energía y sensación de confort.
  • Barritas energéticas caseras. Por norma general, estas barritas caseras suelen llevar una combinación de frutos secos, grasa (normalmente aceite de coco), miel (para endulzar y ayudar a conglomerar) y algún extra como proteína whey o cacao en polvo para mejorar el sabor. Son bombas calóricas que nos pueden ayudar en un día puntual, aunque no es mi primera recomendación. No es necesario que sean caseras, pero si vais a comprarlas, fijaos bien en el etiquetado.

Ahora que ya tienes unas cuantas ideas que seguir, espero que ya sepas qué llevar la próxima vez que alguien te diga de hacer una excursión o un picnic. ¡Ya no hay excusa!