El post de hoy va sobre un tema que atañe especialmente a las mujeres en edad fértil: la menstruación. Más concretamente, una de las maneras más seguras y ecológicas que existe para recoger la sangre menstrual en esos días del mes: la llamada “copa menstrual”. 

Aunque el tema es prácticamente femenino, invito a todos los hombres a que lean con detenimiento este post. Considero que pueden aprender mucho sobre el tema y animar a las mujeres de su familia a conocerla e, incluso, utilizarla. Hay que dejar de estigmatizar el periodo y qué mejor momento que éste. Dicho esto, vamos al lío.

La primera vez que leí algo sobre el tema fue hace ya bastantes años. Se trataba de un artículo sobre la copa menstrual y su uso extendido entre las mujeres de los países nórdicos. Mientras aquí era algo que nos sonaba muy extraño, allí era algo tan común como lo son las compresas o los tampones. Pero, ¿qué es la copa menstrual?

Qué es la copa menstrual

La copa menstrual es un recipiente con forma de copa que se inserta en la vagina y recoge la sangre menstrual. Está hecha de silicona médica y es completamente hipoalergénica y segura. Una vez insertada, no se mueve por el efecto ventosa que se crea, evitando así posibles fugas y manchas en la ropa interior.

Viene en diferentes tamaños, según la anatomía de la mujer y su suelo pélvico. Además de la copa, suele venir con una especie de anilla, bola o “palo” para facilitar su extracción. El material es flexible e, incluso, las hay que son completamente plegables, facilitando su transporte cuando no la estamos usando.

Imagen de M Cup México

Una vez se ha utilizado, se vacía, se limpia con agua y se vuelve a meter. Se repite la operación hasta que se acaba la menstruación. Entonces, se hierve durante unos 5 minutos para eliminar restos de sangre y bacterias, se seca con un paño y se guarda bien hasta el comienzo del siguiente ciclo.

Hay mujeres que hierven la copa antes del primer uso en cada menstruación, así como lavarla con jabón neutro entre puestas dentro del ciclo. Realmente no es necesario pero tampoco es desaconsejable. Si te vas a sentir más segura, adelante.

Ventajas de la copa menstrual

La copa menstrual ofrece muchas ventajas frente a tampones y compresas:

  • Es reutilizable con una vida útil de, al menos, 5 años.
  • Dura 12h puesta, lo que se traduce en 2 cambios diarios, frente a tampones y compresas, que se han de cambiar cada 8 horas.
  • No irritan ni resecan, manteniendo la flora vaginal intacta.
  • No crean olores.
  • Las fugas son muy raras, por lo que nuestra ropa interior, pijamas y sábanas están a salvo.
  • Aunque es un gasto inicial mayor, a la larga compensa económicamente.
  • No se generan residuos.
  • Es cómoda y ni te enteras de que la llevas.
  • Es completamente invisible, ideal para llevar con bañador.

Imagen de NutriTienda

Inconvenientes de la copa menstrual

Aunque pocos, es cierto que tiene algunas desventajas:

  • Cuesta acostumbrarse a ponerla y quitarla. Al principio puede resultar incluso desesperante pero al cabo de unos días te vuelves una experta. El truco está en doblarla bien para ponerla y eliminar el vacío al sacarla.
  • Hay que tener especial cuidado si toca cambiarla cuando se está fuera de casa y toca utilizar un baño público. Normalmente estos baños tienen el cubículo por un lado y el lavabo por otro, por lo que limpiarla entre usos se vuelve algo más complicado. En esos casos, lo mejor es llevar una botellita de agua para limpiarla.
  • Tocas tu propia sangre. Esto es evidente pero sigue siendo un poco trauma para muchas personas para las que la sangre menstrual sigue siendo tabú. Es un buen momento para reconciliarte con tu regla y conocer mejor tu cuerpo.

Mi experiencia con la copa menstrual

Reconozco que el tema me interesó mucho, ya que llevaba una temporada muy harta de los tampones. En su tiempo, teniendo unos 18 años, decidí cambiar de las compresas a los tampones por la irritación que me ocasionaban. Me sentía más cómoda y libre, pero pasé de la irritación a la sequedad. Al final, acabé utilizando tampones durante el día y compresas por la noche.

Gracias a la sequedad de los tampones, los dos últimos días del período necesitaba salva slips porque el flujo era muy escaso. Si me coincidía con un día de playa o piscina, ya me podía ir olvidando de disfrutar porque salvaslips y bañadores no son compatibles.

Viajar con la copa menstrual es muchísimo más cómodo y práctico. Olvídate de viajar con diferentes cajas, o contando los días que vas a tener el período durante el viaje para saber cuántas compresas o tampones vas a llevar. Solamente necesitas la copa menstrual y, como mucho, la cajita plegable para transportarla.

Y, lo que más me gusta de todo, es que es reutilizable y no genera ningún residuo durante su uso. Durante los 5 días de menstruación, el ahorro de plástico, celulosa, algodón y demás materiales que acaban en el contenedor de la basura, es increíble. 

Durante estos años me he convertido en una fiel defensora de la copa menstrual, recomendándosela encarecidamente a mis amigas y convenciendo a bastantes de ellas. Mis amigas aseguran estar encantadísimas con el cambio y no vuelven a lo anterior salvo catástrofe.

Espero haberos ayudado un poco con el tema de la copa menstrual. Si queréis conocer más sobre ella, os recomiendo que echéis un vistazo a este estudio y esta página web.