Hay pocas verdades universales en este mundo, pero creo que la mayoría podemos coincidir en una. Todo el mundo piensa que sabe gestionar bien su dinero, ya sea mediante el “carpe diem” de gastarlo todo en “disfrutar” de la vida o creer que nunca se llega a fin de mes por culpa del mundo. En el otro extremo, tenemos la gente que quiere dejar de trabajar lo antes posible y, para ello, emplea técnicas llamadas “house-hacking” y trata de ahorrar e invertir lo máximo posible.

No creo que haya que irse a ningún extremo para tener una vida financiera saludable. Con ello, podemos alejar los problemas de dinero y mejorar nuestra vida y salud en general. Mi opinión es que la vida ya es suficiente complicada para meternos en más problemas. Por ello, es esencial tratar de tener una vida financiera saludable, que nos servirá como base para todo aquello que queramos obtener.

A continuación, expongo para mí los principales consejos para tener una vida financiera saludable. Todos ellos son consejos básicos que podemos tratar de adaptar a nuestra vida y que estoy convencido que la cambiará para bien.

1- Contabilizar tus gastos

Contabilizar tus gastos es la base para tener una vida financiera saludable. Necesitamos saber todo el dinero que gastamos y en qué se nos va. Por ejemplo, la suscripción al gimnasio que nunca vamos, la gasolina de nuestro coche, el café de después de comer, etc. 

Hay varias herramientas para poder contabilizar tus gastos. Mi preferida es el kakebo (como podéis ver aquí), pero hay otras muchas opciones. Hay bancos como ING direct que tienen una interfaz de usuario decente que permite ver el dinero que hemos gastado, ideal para aquella gente más despistada. El problema es que no contabiliza los pagos en efectivos.

Si empiezas a contabilizar tus gastos desde cero, creo que lo mejor es dejar una libreta a mano y apuntar tus gastos allí en categorías. Al final de mes puedes ver cuánto dinero has gastado y cómo, por lo que puedes plantearte si estás de acuerdo con ello o bien cambiar algo al respecto.

2- Contabilizar tus ingresos

Una vez contabilizados tus gastos, una de las partes que más tiempo consume, está la labor de contabilizar tus ingresos mensuales. Es algo fácil si trabajas por cuenta ajena ya que debería ser similar todos los meses, pero mucho más complicada si eres autónomo o encadenas contratos temporales.

En esta parte es importante contabilizar tus ingresos cuando los recibes. Esto quiere decir que, si por lo que sea este mes se ha atrasado el cobro de la nómina, deberá reflejarse así en tu contabilidad de ingresos.

3- Tratar de que tus gastos sean inferiores a los ingresos

Éste es el paso en el cual es más fácil decirlo que hacerlo. Si has seguido mis consejos anteriores, sabrás lo que has gastado cada mes y lo que has ingresado. Si has conseguido terminar el mes en positivo, ¡enhorabuena! Sin embargo, deberías repasar tus gastos y ver si hay alguno innecesario que podría hacer que ahorraras más.

Por ejemplo, si eres un fumador habitual seguramente puedas mejorar tu vida si dejas dicho hábito. Primero, por las innumerables ventajas para la salud que dejar de fumar te presta. Segundo, porque sabrás perfectamente el dinero que podrás ahorrar de más gracias a cambiar dicho hábito.

Si tu mes ha terminado en negativo, o rondando el cero, deberías repasar más concienzudamente los gastos e ingresos y tratar de, o bien recortar cosas superfluas, o bien tratar de aumentar tus ingresos. De todos modos, si es la primera vez que haces la contabilidad no te mortifiques mucho, la mayoría de la gente gasta el máximo de su dinero de forma inconsciente. Si has tenido algún imprevisto es comprensible también estar en números rojos. A pesar de ello hay que tener cuidado, ya que puedes acabar teniendo imprevistos todos los meses.

4- Evitar endeudarse en la medida de lo posible

Cuando nos endeudamos gastamos dinero que no tenemos y que lo pagaremos en un futuro. Este pago se hace en forma de interés. Como regla general, cuanto más tiempo tardes en devolver el dinero, más intereses deberás de pagar por ello. 

He estado buscando diferentes herramientas online por si queréis ver un poco los números y la mejor que he encontrado es la de Cofidís. En este caso, si pido un préstamo de unos 2000 euros a devolver en 13 meses acabaré pagando unos 2250 euros. Sin embargo, si quiero devolverlo en 41 meses, acabaré pagando 2852 euros. Todo esto contando que pague a tiempo todas mis cuotas. En caso contrario será mucho más.

Otro tipo de deudas que podemos contraer sin darnos cuenta, y por ende más peligrosas, serían los descubiertos. En este caso estamos pagando con dinero que no tenemos, por lo que el banco tiende a cobrar jugosas comisiones. Otro tipo de deudas serían las contraídas con las tarjeta de crédito, las cuales si no pagamos al finalizar el mes se acumulan para el siguiente. Es muy sencillo cuando uno va mal de dinero pagar con la tarjeta y “olvidarse” de ello.

A pesar de que quizás sea necesario endeudarse de vez en cuando, por ejemplo al comprar una casa, debemos de tratar de evitarlo en la medida de lo posible porque pagamos una comisión al gastar dinero que no tenemos. Lo mejor para conseguirlo es disponer de un fondo de emergencia que nos sirva para imprevistos.

5- Tener un fondo de emergencias para imprevistos

Tal y como comentábamos en el punto anterior, endeudarse puede tener consecuencias económicas muy negativas para nosotros mismos. Por ello, es muy necesario trabajar en tener un fondo para emergencias. Esto nos va a permitir afrontar imprevistos sin tener que recurrir a pedir créditos.

Suele recomendarse que el fondo de emergencias cubra al menos seis meses de gastos. Dependiendo de vuestra situación actual, quizás os parezca increíble conseguir algo así. Pero ahora sabéis dónde se os va el dinero, por lo cual podéis tomar acciones para evitarlo. Quizás tengáis que descartar algunas actividades que os aporten estatus o placer, pero recordad que tenéis un objetivo en mente.

Conclusión

Aplicando estos principios, vas a tener una vida financiera saludable que te permitirá aliviar una gran parte del estrés relacionado con el dinero y sentar unas buenas bases en función de tus planes futuros. Para algunos será más sencillo y para otros será muy complicado. Lo importante es tenerlos presentes y trabajar poco a poco en ellos. Seguramente requiera hacer ciertos sacrificios lograrlos pero no estás solo y los beneficios que obtendrás son innumerables.