Como ya sabemos el dinero es un tema que levanta pasiones. Añade el inherente deseo humano de opinar sobre cualquier asunto y tendrás una serie de mantras que, no por repetirse mucho o decirlos mucha gente, van a ser ciertos. Por eso creo que es bueno tratar alguno de estos mitos y dar mi versión sobre ellos.

Es un tema importante porque basar tus decisiones en mitos y no en hechos puede ser contraproducente para nuestras finanzas personales. Además, estaríamos malgastando recursos y oportunidades en el proceso, haciendo infeliz a vuestra frugalidad. Por todo ello, el mito que encabeza la lista es el siguiente:

Con mi sueldo es imposible ahorrar

Este es uno de los mitos que más se repiten en mi entorno. Ya sea por la progresiva pérdida de poder adquisitivo tras la crisis del 2008 o por el hecho de la imposibilidad de encontrar un trabajo estable de condiciones aceptables.

La cuestión es que para mucha gente ahorrar es un milagro que puede ocurrir a fin de mes, en vez de un esfuerzo consciente en mejorar su situación. Ya sea sustituyendo el menú de mediodía por comida hecha en casa, dejar el coche en casa e ir al trabajo en transporte público o bien reduciendo hábitos poco saludables como fumar. Hay bastantes maneras de reducir tus gastos al mes si realmente quieres y algunas son bastante sencillas.

En mi caso, he cambiado mi tarifa de teléfono móvil ahorrando 15 euros al mes en el proceso. No es mucho pero al cabo de un año estamos hablando de 180 euros. Seguramente puedas echar un vistazo a tus seguros o a tus suscripciones mensuales y ver si realmente las necesitas, en cuyo caso compara con la competencia por mejores ofertas.

No necesito hacer cuentas

Vamos al siguiente mito que más suelo escuchar en las escasas ocasiones que hablo de dinero con mis conocidos. Ninguno de ellos necesita hacer cuentas, o en caso de hacerlas, las hacen mentalmente. Esto es un problema porque al no hacer cuentas, siempre pensamos que gastamos mucho menos de lo que hacemos realmente, lo cual nos lleva a sorpresas indeseables.

Hay que tener en cuenta que no soy partidario de hacer presupuestos, ya que no creo que realmente enseñan a ahorrar o a tomar mejores decisiones. Prefiero realizar consumo consciente, donde sólo consumimos aquello que realmente necesitamos. En este contexto es interesante saber dónde se te va el dinero para ver si realmente consumes en aquello que te hace feliz, similar a lo que propone Vicky Robin en su ya clásico “La Bolsa o la Vida”.

En este mito, lo importante es contabilizar todos los gastos día a día, para saber realmente cuánto gastamos. Con los números en la mesa, es mucho más fácil ver dónde se va nuestro dinero y cómo ponerle remedio (si queremos). Para ello nada mejor que el kakebo, como ya deberíais de saber gracias al post que le dediqué en su día y poder acceder a el aquí.

Gastar dinero como sinónimo de tener dinero

He de reconocer que éste es uno de los que más me gusta. La gente asocia gastar mucho dinero como sinónimo de tener dinero. Esto conlleva a que gente que tiene objetos caros, como relojes, coches o ropa, automáticamente pensemos que naden en ríos de dinero.

La verdad suele ser muy diferente. La gente que tiene objetos caros está muy lejos de nadar en ríos de dinero y seguramente tenga más deudas y problemas con el dinero que alguien frugal. Se ha investigado bastante sobre este tema y un buen libro que lo analiza es “El millonario de la puerta de al lado”. Evidentemente, hay casos de gente que gana más dinero de lo que puede gastar, pero son la excepción y no la norma.

Las tarjetas de crédito son el mal

Siempre hemos oído historias de terror de que las tarjetas de crédito son el camino más sencillo para arruinarse. Desde luego, si no pagas el balance completo a final de cada mes los intereses son elevados y puede llevarse una porción significativa de tu riqueza. Si eres de esas personas que gasta sin control, quizá te interese cancelar tus tarjetas de crédito.

Sin embargo, dichas tarjetas ofrecen ciertas ventajas que pueden sernos útiles de vez en cuando. Por ejemplo, ciertas tarjetas ofrecen un año de garantía adicional en productos electrónicos, la capacidad de cancelar pagos o coberturas adicionales en caso de alquilar un coche. En vuestro caso, es mejor asegurarse de lo que incluye la tarjeta llamando al número de asistencia que suelen tener en su reverso.

Alquilar vs comprar

Que levante una mano quien nunca haya oído: “Alquilar es tirar el dinero”. Seguramente seguiréis con las manos bajadas. La eterna disputa entre alquilar o comprar, con acérrimos contendientes en ambas partes, imposibles de ponerse de acuerdo.

La realidad es algo más compleja. En algunos casos puede compensar comprar y en otros casos puede compensar alquilar. Desde mi punto de vista, comprar tiene la ventaja de que es mucho más estable, ideal cuando crees seguro que estarás unos 5 o 10 años en la misma zona, ahorrandote mudanzas y lidiando con el casero. El problema es que cualquier problema en la casa te tocará solucionarlo a ti, siendo un imprevisto más allá de la hipoteca. La ventaja de alquilar es que te proporciona mucha libertad y siempre puedes cambiarte si no te gusta o te cambias de trabajo. Los gastos de alquiler son mucho más estables pero lidiar con el casero puede ser exasperante.

Por mi parte, en estos momentos me compensa más alquilar que comprar. El motivo es que comprar me resultaría tan caro que no lo podría pagar. El segundo motivo es que donde puedo comprar está tan alejado que no me haría feliz vivir allí. El tercer motivo es que alquilando me permite ahorrar e invertir un porcentaje respetable de mi sueldo. Desde mi punto de vista, alquilar no es tirar el dinero siempre y cuando seas lo suficientemente disciplinado para ahorrar e invertir a final de mes

Apuntes finales

Hay muchos mitos sobre el dinero, muchos más de los que he tratado aquí. Por ejemplo, la gente que considera que hay que ser rico para invertir en bolsa, lo cual quizás fuera cierto en el pasado pero que ahora dista mucho de la realidad. Por ello, en mi siguiente post hablaré de este mito y sobre la distribución de mi portafolio.