¿Nunca os habéis preguntado por qué a los animales les gusta tanto tomar el sol? Cualquiera que tenga perros o gatos en casa se habrá dado cuenta de que, sea verano o invierno, buscan un rayito de sol para echarse un rato. Los animales son conscientes de la necesidad de tomar el sol y lo buscan todos los días.

Los seres humanos también deberíamos exponernos a las bondades del sol. Nuestros ancestros se pasaban largos periodos al exterior, ya fuera caminando, recolectando… ¿Por qué? ¿Qué beneficios nos aporta el tomar el sol todos los días? ¿Cómo podríamos hacerlo sin peligro?

Beneficios de tomar el sol

Muchos de nosotros sabemos que es importante tomar el sol pero, realmente, no sabemos por qué. Últimamente, debido a la deficiencia generalizada de Vitamina D, tenemos más presente la necesidad de tomar el sol para producir esta mal llamada vitamina.

Los beneficios son múltiples y muy variados:

  • Protege contra varios cánceres : pulmones, riñones, pecho, endometrio, ovarios, próstata, colon y piel.
  • Evita la pérdida de la densidad ósea
  • Mejora el sistema inmune, reduciendo la inflamación del cuerpo.
  • Es un potente antidepresivo, ya que incrementa los niveles de serotonina en el cerebro.
  • Disminuye el deterioro de las funciones cognitivas y disminuye el riesgo de demencia y Alzheimer.
  • La luz del sol estimula la producción de ácido nítrico en nuestra piel, ayudando a nuestros vasos sanguíneos a expandirse, bajando la tensión arterial.
  • Ayuda al correcto funcionamiento de los ritmos circadianos del cuerpo, ayudando también a que durmamos mejor y a activar las funciones regenerativas del cuerpo mientras dormimos.

Cómo tomar el sol de forma segura

Sabemos que, si tomamos el sol poco a poco, nos vamos volviendo morenos debido a la producción de melatonina. En cambio, si tomamos mucho de golpe, nos ponemos rojos y nos quemamos. Cuando nos ponemos morenos, nuestra piel se está protegiendo del sol, por lo que tardaremos más en quemarnos pero también en producir la cantidad de vitamina D. 

Lo ideal a la hora de tomar el sol es la exposición gradual, todos los días del año. Y cuantas más partes de nuestro cuerpo expongamos, mejor. Por norma general, nuestra cara y las manos son las partes que exponemos siempre, pero pocas veces dejamos que nuestro torso o las piernas reciban los rayos solares.

Cuando es más efectivo tomar el sol es cuando la sombra producida es menor que nuestra altura real. Por eso, en los meses de invierno nos es muy difícil tener una buena exposición solar, al igual que tomar el sol a primera hora del día o las últimas horas de la tarde.

Las mejores horas para tomar el sol y obtener todos los beneficios son las horas centrales del día en los meses de verano.

Sin embargo, para hacerlo correctamente y evitar quemarnos, debemos hacerlo con cabeza. Tan malo es no tomar nunca el sol como querer tomarlo todo de golpe. Si llevamos muchos meses protegiendo nuestro cuerpo con ropa, no podemos exponerlo durante horas bajo un sol de justicia. Hay que hacerlo gradualmente, evitando la sobre-exposición.

La forma segura de hacerlo es empezando poco a poco, exponiendo lo máximo posible de nuestro cuerpo durante 10 minutos. Pasado este tiempo, cubrirnos con alguna camiseta o irnos a alguna sombra. Es fundamental protegerse la cabeza, especialmente la cara, con un gorro. Si queremos evitar el calor, un gorro de paja es ideal, ya que nos protege del sol a la vez que transpira. 

Y, aunque sea un tema muy controvertido, debemos evitar las cremas solares. Por un lado, muchos de sus componentes químicos hacen que sean disruptores endocrinos. Los disruptores endocrinos son sustancias químicas evitan que algunas hormonas de nuestro cuerpo cumplan con sus funciones, produciendo desequilibrios hormonales.

Otros compuestos utilizados en las cremas solares, como el aluminio, están vinculados al cáncer de piel.

Por otro lado, las cremas solares bloquean el 95% de los rayos solares UV-B, encargados de dar la señal a nuestro cerebro de que ya hemos recibido demasiado sol y nos estamos quemando. ¿Nunca os habéis preguntado por qué aguantáis horas bajo el sol cuando usáis crema solar y solamente unos minutos cuando no la usáis? Ahí tenéis la respuesta.

Qué personas necesitan tomar el sol durante más tiempo

Aunque pueda parecer una pregunta tonta en un primer momento, realmente tiene su importancia. Factores como la edad o el color de la piel hacen que nuestras necesidades de sol sean diferentes.

El color de piel influye a la hora de tomar el sol. Una persona de piel clara tarda menos tiempo en obtener los beneficios del sol que una persona de piel oscura. Esto es debido a la melatonina. Para que nos hagamos una idea, una persona mediterránea puede tardar unas 3 veces más en obtener la misma cantidad de vitamina D que una persona nórdica debido a los diferentes Fototipos.

Conforme nos hacemos mayores, nuestra necesidad de tomar el sol por más tiempo aumenta, sobre todo en personas de más de 70 años. A estas edades, deberemos exponer más partes de nuestro cuerpo durante más tiempo.

Las personas diabéticas y con obesidad presentan una cierta resistencia a la vitamina D, llegando a necesitar 3 veces más de exposición solar que una persona sin estas características para obtener los mismos niveles.

Las mujeres embarazadas, los niños menores de 5 años, los pacientes con cáncer o aquellos que se acaban de recuperar de esta enfermedad, también son personas en riesgo de deficiencia de vitamina D y deben de tomar más el sol.

Qué hacer si hemos recibido una sobre-exposición

En ocasiones, y por mucho cuidado que hayamos tenido en no quemarnos, acabamos rojos debido a una sobre-exposición. Hay que tener mucho cuidado con el sol, en especial aquellos días en los que lo subestimamos, como los días nublados. Estos días pensamos que nos nos va a pasar nada porque el sol está oculto entre las nubes y nos relajamos.

Si ya nos hemos quemado, podemos aplicarnos aceite de coco o aloe vera para calmar e hidratar la piel. Procurar dormir bien es fundamental para activar los sistemas reparadores de nuestro cuerpo.

En cuanto a alimentos que nos pueden ayudar, hay que optar por todos aquellos que sean antioxidantes, así como los ricos en grasas saturadas, como el chocolate. La grasa saturada ofrece una buena protección contra el daño solar, al igual que los flavonoides que encontramos en el chocolate. Procurad que no esté alcalinizado.

Por otro lado, los tomates cocinados, ricos en licopeno, también benefician contra los daños por sobre-exposición solar.

Conclusiones 

Tomar el sol es fundamental para la vida. Muchas de nuestras funciones vitales se ven comprometidas si no recibimos una cantidad óptima de sol, además de empeorar nuestra salud mental y nuestro sueño.

Tomar el sol diariamente, con una exposición gradual y utilizando el sentido común, es la mejor manera de obtener todos sus beneficios de una manera segura y sin riesgo a quemarnos. 

Mr Frugal considera tomar el sol como uno de los mejores frugalhacks. Mejora la salud con la ventaja de ser completamente gratuito. Si te aburre tomar el sol, siempre puedes combinarlo con un buen libro, un podcast o escuchando música.